EL SABOR DEL ÉXITO…

Sabes como uno se siente cuando le inunda el sentimiento de plena felicidad, satisfacción por un trabajo bien hecho y reconocimientos a los esfuerzos realizados?

Pues no, no se puede explicar, no hay palabras. Una cosa así, hay que sentirla.

Pero el sabor… el sabor, siempre es salado.

Esto me pasó a mi el pasado fin de semana cuando, llena de emoción y esperanza, asistí a las noches de gala de Miss World Spain, en Estepona para apoyar a las representantes de Catalunya… Mireia Lalaguna, Elisabeth Borne, Yohenys Flores Y Ruth Legido.

Al lado de la delegación de Catalunya en el certamen, cargada con una maleta llena de mis creaciones trabajadas con tanto sentimiento durante los últimos meses, en especial para “mis niñas”, llena de emoción, y sin dormir las tres noches anteriores por los nervios, aterricé en el lugar que durante los siguientes tres días me iba a dar tantas sensaciones y sentimientos por todo que viviría allí…

Yo siempre siento una inquietud interior los días previos a un acontecimiento grande. Y grande fue.

La primera noche de Gala benéfica me llenó conociendo la belleza, interior y exterior, de las 25 concursantes, de algunas me he hecho amiga, con otras he quedado en contacto para futuras colaboraciones y presencias en mis desfiles, y lo que me encantó, fue que entre las chicas se sentía un aire de amistad y compañerismo, no observé miradas malas ni con energías negativas, como a veces pasa en concursos de este tipo.

Nuestras representantes, tan bellas, felices, contentas y con una peculiar elegancia (obviamente vestidas de gala con mis creaciones), tan arregladas, con tanta autoconfianza… se notó el soporte de un equipo que las pulió hasta al más mínimo detalle.

Durante la segunda noche, la de la gala final, lucieron aún más… nuestras chicas, tan radiantes y brillantes. Creo que nunca estuve tan orgullosa ver mis vestidos en el escenario como esa noche, porque ahora no era solo la emoción por el vestido, sino por el conjunto total… Cada una para mi, es ganadora, porque quien las ha visto, no va a olvidar nunca la presencia de cada una.

Pero claramente mi satisfacción fue enorme viendo a Elisabeth Borne ganar la prueba de talento (sobre ella voy a hablar en otro articulo) y, por supuesto, inimaginable que grande se hizo mi alma cuando el título de Miss World España se otorgó a Mireia Lalaguna.

Ver a una mujer tan espectacular, luciendo mi vestido de un manera tan impresionante, me ha hecho sentirme, tanto como diseñadora de su vestuario, como del vestido con cual ganó, y como persona, muy valorada.

Mireia Lalaguna, la mujer más bella de España, ganando con una creación Tina Olari, un vestido nada regular, un vestido impregnado de sentimiento, emoción, cariño, me ha hecho sentir el orgullo y la satisfacción interior con los ojos llenos de lagrimas como lo siente una madre por su hija…

El vestido con cual Mireia ganó la corona, se va a quedar para mi para siempre, como un vestido de colección, como una obra de arte impregnada de un valor sentimental incalculable…

Y así es el sabor de éxito: un conjunto de emociones, que se acumula en tu alma en miles de formas, y siempre inunda la cara de lágrimas.

Pues si, salado es el sabor del éxito…

 

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